Punto y al arte

Literatura, arte, música, cine… para una “inmensa minoría”

El luchador de Darren Aronofsky

Posted by babayuq en marzo 12, 2009


Aronofsky, uno de esos cineastas que no dejan indiferente, nos ofrece en su cuarto largo una historia archirrepetida, la del perdedor, el “looser” anclado en los buenos viejos tiempos, al que un cepo invisible le impide avanzar, ir más allá; lo interesante es la visión intimista que se hace del personaje: el guión del debutante Robert Siegel se centra en la trayectoria vital de Randy “Ram” Robinson, ese decadente luchador al que un cuarto de siglo ha dejado su legado de cicatrices físicas y emocionales. Al igual que otra de las grandes pelis de este año, Gran Torino, The Wrestler apuesta por el retrato de un personaje “extraído” de su tiempo, un tipo dos veces demasiado viejo: demasiado viejo para luchar y demasiado viejo para aprender a hacer cualquier otra cosa.

La trama podría considerarse un telefilm simplemente bien hecho si no fuera porque se añade algo más: sí, Ram es un tipo decadente, pero la decadencia del personaje se engloba en una atmósfera desolada, en la que no parece haber lugar para nada más. Todo es de una estética feísta, desde el prota hasta su vestuario, su vivienda (un campamento de caravanas) , la ciudad en la que vive (uno de esos lugares horribles de New Jersey), etc. Ello contribuye a aumentar la sensación de soledad y abatimiento de un individuo sin horizontes, aislado en su grandeza perdida, infinitamente solo en un sitio donde no se intuye que viva nadie (se repiten a lo largo de la peli numerosas escenas de calles solitarias, donde parece que la vida ha desaparecido).

No hay interacción entre los humanos, apenas hay relaciones, y las que hay se circunscriben al streap-club al que es asiduo Ram, pero en el que la intimidad “real” entre las chicas y los clientes está prohibida. Me gusta el papel de Marisa Tomei, Cassidy, otra superviviente de quién sabe cuántas batallas, que reconoce al luchador como su semejante, y no duda en echarle una mano. Es igualmente interesante la sensación de amistad o camaradería que se refleja entre los luchadores, se sienten seguros y empáticos en un mundo que conocen, que no les resulta extraño, y que les aleja de las inciertas amenazas de una realidad posterior en la que sí que los golpes hacen daño…

La peli debe muchísimo a la impresionante interpretación de un Mickey Rourke en un estado de gracia, en un rol paralelo a lo que fue su tránsito vital desde los oropeles de los primeros ochenta a sus abismos como pseudoboxeador, y la filosofía de Ram, ese “soy un pedazo de carne vieja, estoy solo y me lo merezco” no podría haber sido mejor encarnada por nadie más (acierto de Aronofsky al imponer su elección sobre el candidato de los productores, Nicolas Cage); es fascinante cómo la steadycam, al mejor estilo kubrickiano, sigue la espalda del protagonista, en unos impactantes planos secuencia en los que se adivina la desolación del ídolo caído. En definitiva, una pequeña gran película, que demuestra cómo se pueden contar buenas historias con poco presupuesto.

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3 comentarios to “El luchador de Darren Aronofsky”

  1. AZ said

    El tema de El luchador está super trillado, sin embargo, es verdad que la historia de este “perdedor” está bien contada. Mickey Rourke genial (de Oscar aunque al final no se lo dieron), Marisa Tomei igual.

    Me gustó especialmente la entrada a “luchar” en la charcutería y la relación con la prostituta. Los detalles de las carnicerías en el ring también brutales. De todos modos la película no me acabó de flipar.

    De las películas de Aronofsky ésta me gustó más que Requiem por un sueño (interesante pero demasiado agobiante) pero me quedo con Pi (imprescindible).

  2. Pedro said

    Evidentemente el subgénero de “perdedores” está muy trillado, pero yo pienso que vivimos en un mundo en el que hay bastantes más perdedores que triunfadores, por lo que nunca serán suficientes las pelis que traten sobre tipos a los que las puertas se les han cerrado demasiadas veces.
    Sí coincido contigo con lo de que Pi es imprescindible, aunque también es igual de fascinante Réquiem por un Sueño.
    Habrá que esperar a ver qué hace el año que viene cuando estrene su remake de Robocop, obra de otro tipo bastante peculiar, Verhoeven.

  3. AZ said

    Por cierto, hoy es 14 de marzo, el día de Pi (¿Dónde está el símbolo de Pi en el teclado?)

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